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Dónde instalar anclajes para trabajos verticales
La instalación de anclajes para trabajos verticales es una de las decisiones técnicas más relevantes en cualquier intervención en altura.
Ya hablamos en su día en el blog de Apelyan acerca de qué son los anclajes en los trabajos en vertical.
Debes saber que estos dispositivos constituyen el punto de fijación del sistema anticaídas, por lo que su elección, ubicación y correcta instalación son esenciales para garantizar la seguridad del operario y el cumplimiento de la normativa vigente en trabajos en altura.
A la hora de definir dónde instalar los anclajes, deben tenerse en cuenta múltiples factores: las características estructurales del edificio, el tipo de tarea a realizar, la frecuencia del uso, el sistema de acceso empleado y la regulación aplicable.
Zonas seguras para la instalación de anclajes
Uno de los aspectos más importantes al planificar una instalación de anclajes es identificar los elementos estructurales del edificio que pueden funcionar como soporte seguro.
No todos los puntos elevados sirven como fijación: deben cumplir criterios de resistencia, estabilidad y accesibilidad.
Las zonas seguras habituales incluyen:
- Cubiertas planas o inclinadas: zonas estructurales reforzadas, especialmente en cubiertas de hormigón armado, pueden ser ideales para anclajes permanentes.
- Forjados de hormigón o metálicos: permiten fijaciones mecánicas o químicas de alta resistencia.
- Vigas de acero: en edificios industriales, ofrecen gran capacidad portante, siempre que se evalúe su estado y sección.
- Elementos diseñados específicamente para este fin, como pletinas de anclaje empotradas o perfiles estructurales accesibles desde el exterior.

En ningún caso se deben instalar anclajes sobre elementos frágiles o decorativos, como barandillas no estructurales, cubiertas de chapa fina, tejas, o superficies con aislamiento térmico sin protección estructural.
Además, la ubicación del anclaje debe facilitar una línea de trabajo vertical o ligeramente diagonal, sin ángulos cerrados ni tensiones indebidas sobre el sistema de cuerdas.
Se deben evitar configuraciones que puedan generar efecto péndulo o caída oblicua, especialmente en trabajos de fachada.
Tipos de anclajes para trabajos verticales
La norma UNE-EN 795 clasifica los dispositivos de anclaje en cinco tipos, según su naturaleza y uso.
Cada tipo responde a una necesidad específica y su selección debe basarse en un análisis técnico previo del entorno de trabajo:
Anclajes fijos o permanentes – tipo A
Suelen instalarse mediante anclajes mecánicos o químicos sobre estructuras resistentes (hormigón, acero).
Son adecuados para cubiertas o fachadas con uso recurrente y permiten fijación directa del sistema anticaídas.
- Alta resistencia estructural.
- Requieren instalación profesional.
- No se mueven ni modifican.
Anclajes temporales y portátiles – tipo B
Incluyen eslingas, cintas textiles o anclajes de cinta que pueden colocarse en estructuras adecuadas para usos puntuales.
- Portátiles y reutilizables.
- No requieren intervención en la estructura.
- Menor durabilidad y fiabilidad frente a uso prolongado.
Líneas de vida horizontales – tipo C
Sistemas de cables de acero fijados entre dos puntos que permiten desplazamiento horizontal del usuario en cubiertas o pasarelas.
- Líneas de vida que aportan movilidad.
- Deben diseñarse e instalarse bajo proyecto técnico.
- Requieren tensado y mantenimiento periódico.
Anclajes móviles sobre línea rígida – tipo D
Dispositivos deslizantes fijados a una cuerda vertical o carril rígido, usados en ascenso o descenso vertical (torres, escaleras, chimeneas).
- Permiten progresión segura en vertical.
- Se autodesbloquean en caso de caída.
- Requieren compatibilidad con el sistema de cuerda.
Anclajes de peso muerto – tipo E
Sistemas apoyados sobre superficies estables que generan resistencia por su propio peso. Son útiles en cubiertas sin perforación.
- No requieren taladrado.
- Aptos para superficies planas con buena adherencia.
- Su uso está limitado por su peso y volumen.
Cada sistema debe ir acompañado de su certificado de homologación y cumplir con los requerimientos de la normativa EN 795:2012, así como con cualquier otra regulación complementaria específica para entornos industriales, urbanos o de obra civil.

Requisitos normativos para la instalación de anclajes
El uso de anclajes para trabajos verticales está regulado por diversas normas que definen su diseño, instalación, inspección y mantenimiento.
La más relevante es la UNE-EN 795:2012, que clasifica los sistemas según su uso y fija las exigencias técnicas para su validación.
Además, en el ámbito español, deben considerarse:
- El Real Decreto 2177/2004, que desarrolla la utilización de equipos de trabajo en altura.
- El Real Decreto 773/1997, sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud en el uso de equipos de protección individual (EPI).
- Las instrucciones del fabricante, siempre obligatorias en cuanto a instalación, uso y compatibilidad de componentes.
También es imprescindible contar con un informe técnico previo que analice la estructura soporte, su capacidad portante y las cargas admisibles.
Este informe puede incluir pruebas de carga, simulaciones o ensayos no destructivos si la zona de fijación lo requiere.
La instalación debe realizarla personal cualificado, preferentemente bajo la dirección de un técnico competente, y se debe registrar en un libro de mantenimiento, con revisiones periódicas según lo exija el fabricante o la normativa.
Errores en la instalación de anclajes
Una instalación de anclajes inadecuada puede comprometer todo el sistema de seguridad vertical. Algunos de los errores más habituales incluyen:
- Usar elementos improvisados como puntos de anclaje, como rejas, conductos o estructuras no certificadas.
- Fijar anclajes en soportes debilitados o sin capacidad estructural suficiente.
- Instalar anclajes con ángulos de trabajo incorrectos, que puedan generar fuerzas de cizalladura o rotura.
- Omitir la verificación posterior al uso, especialmente tras una caída o tras un periodo prolongado de exposición.
- Falta de formación del usuario, que desconoce cómo identificar un anclaje seguro o interpretar su estado.
Evitar estos errores requiere combinar una evaluación técnica rigurosa, una instalación profesional y una formación adecuada del personal que utilice el sistema.

Elegir correctamente dónde instalar los anclajes para trabajos verticales es esencial para garantizar la seguridad en altura.
Este proceso debe basarse en una evaluación técnica previa, considerando la resistencia de la estructura, el tipo de sistema de anclaje más adecuado y la normativa vigente.
Tanto si se trata de un anclaje permanente como de uno temporal, la clave está en asegurar su fiabilidad a través de una instalación profesional, un uso adecuado y un mantenimiento regular.
Los anclajes no son un elemento accesorio: son la base sobre la que se sustenta la protección frente a caídas en cualquier tipo de intervención vertical.
Recuerda, si buscas una empresa de trabajos verticales en Valencia, en Apelyan contamos con un equipo técnico especializado en la instalación de sistemas de anclaje, cumpliendo con la normativa vigente y aplicando siempre criterios de seguridad y eficacia.
