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Trabajo vertical, más seguro que el andamio tradicional
En el sector de la construcción, las intervenciones en altura, como la rehabilitación de fachadas, la impermeabilización de cubiertas o el refuerzo estructural de edificios, implican un riesgo inherente.
Tradicionalmente, se ha recurrido al uso de andamios tubulares para facilitar el acceso a las zonas elevadas.
Sin embargo, en los últimos años, técnicas alternativas como los trabajos verticales mediante cuerdas han ganado terreno por su eficacia, versatilidad y, sobre todo, mayor seguridad.
Conoce las razones por las que los trabajos verticales son más seguros que los andamios tradicionales, teniendo en cuenta la normativa vigente, los sistemas de protección colectiva e individual, y las ventajas operativas que aporta esta metodología.
Riesgos asociados al uso de andamios tradicionales
Los andamios metálicos, fabricados habitualmente en acero galvanizado o aluminio, son una solución clásica y efectiva para realizar trabajos en altura. Su uso está muy extendido en intervenciones como rehabilitación de fachadas, pintura exterior o instalación de sistemas SATE, entre otros.
Cuando se emplean correctamente y con todos los protocolos de seguridad establecidos, los andamios ofrecen una plataforma de trabajo estable y continua.
No obstante, como cualquier sistema de acceso, presentan una serie de consideraciones técnicas y operativas que deben valorarse antes de su instalación.

En definitiva, los andamios son una herramienta imprescindible en muchos proyectos, siempre que se utilicen con un enfoque técnico riguroso, conforme a la normativa UNE-EN 12811 y los planes de seguridad establecidos.
Ventajas de seguridad en los trabajos verticales con cuerdas
Los trabajos verticales, también conocidos como técnicas de acceso mediante cuerdas, suponen una alternativa eficaz y segura al uso de andamios.
En Apelyan, empresa de trabajos verticales en Valencia, se aplican en contextos como pintura de fachadas, sellado de juntas, instalación de sistemas SATE, o diagnóstico de patologías en altura.
A continuación, se exponen los factores clave que justifican su mayor seguridad:
Menor exposición al riesgo
Los técnicos verticales acceden directamente al punto de trabajo desde líneas de vida certificadas, minimizando la exposición a caídas.
No existe un tiempo prolongado de montaje como en el caso de los andamios, lo que reduce las fases de riesgo.

Equipos certificados y revisados
El equipamiento (arneses, líneas de anclaje, dispositivos anticaídas, mosquetones, etc.) cumple con la normativa europea UNE-EN 365, y se revisa diariamente antes de su uso.
Además, los trabajadores reciben formación continua conforme al Real Decreto 2177/2004, que regula los trabajos temporales en altura.
Protocolos de evacuación y rescate
Una diferencia clave respecto al uso de andamios es que los equipos verticales disponen de protocolos de rescate autónomo, lo que permite intervenir de inmediato ante una emergencia, sin esperar a medios externos.
Planes de prevención específicos
Cada intervención se planifica mediante un plan de seguridad y salud personalizado, que incluye evaluación de riesgos, análisis de líneas de vida, puntos de anclaje estructurales y medidas de protección colectiva e individual.

Otros beneficios adicionales frente a los andamios
Además de la seguridad, los trabajos verticales ofrecen ventajas relevantes desde el punto de vista operativo y económico:
Reducción de tiempos
Al no requerir estructuras auxiliares voluminosas, los trabajos comienzan de forma inmediata. Esto se traduce en menos días de trabajo expuestos a riesgo.
Menor coste global
El coste de alquiler, transporte, montaje y desmontaje de andamios puede representar hasta el 40% del presupuesto de una obra.
Con las técnicas verticales, ese sobrecoste desaparece.
Intervención quirúrgica
Los trabajos verticales permiten actuar solo donde se necesita, sin comprometer otras zonas del edificio.
Esto es ideal en fachadas catalogadas, casos de patologías puntuales o edificios en uso donde no se puede interferir con la actividad habitual.
Menor impacto urbano
Al prescindir de andamios, se evita el uso de vía pública, lo que reduce trámites administrativos, molestias vecinales y riesgos para peatones.
Esta es una de las razones por las que muchas comunidades de propietarios en Valencia optan por esta técnica.

¿Qué normativa respalda esta técnica más segura?
Los trabajos verticales están regulados bajo el marco legal del Real Decreto 2177/2004, que modifica el R.D. 1215/1997 sobre equipos de trabajo y fija condiciones estrictas para:
- Accesos mediante cuerdas con anclajes certificados
- Formación especializada de los trabajadores en técnicas de progresión y rescate
- Inspecciones periódicas del material
- Planificación previa del trabajo y evaluación de riesgos
Además, el uso de EPIs certificados bajo las normas UNE-EN 363, UNE-EN 795 y UNE-EN 365 es obligatorio.
La ley de prevención de riesgos laborales exige que se utilice el medio de trabajo más seguro disponible, y hoy por hoy, en la mayoría de intervenciones de mantenimiento o rehabilitación en altura, ese medio es el trabajo vertical.
El uso de trabajos verticales mediante cuerdas no solo responde a una evolución técnica dentro del sector, sino que cumple con los principios de seguridad preventiva, eficiencia operativa y respeto por el entorno urbano.
En empresas como Apelyan, esta metodología permite afrontar obras complejas en altura con menor riesgo, mayor control técnico y reducción de costes, sin los inconvenientes que suponen los andamios tradicionales.